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Gran Canaria 2.8.08


 

Las Palmas de Gran Canaria

 

Las luces vistas la madrugada del pasado sábado en los cielos de Gran Canaria, que fueron acompañadas de un gran estruendo, pudieron deberse a la caída de un meteorito o bólido, explicó el astrónomo Javier Licandro, del Instituto de Astrofísica de Canarias (IAC).

 

Según las descripciones ofrecidas por varios testigos a los medios de comunicación locales, "todo parece indicar que fue algo que entró de fuera del espacio, un meteorito que genera un bólido, aunque también pudiera ser la caída de una pieza de un satélite espacial", afirmó Licandro.

 

No obstante, el Instituto de Astrofísica de Canarias no tuvo conocimiento directo del avistamiento ni ha recibido información oficial sobre la existencia del fenómeno.

 

Varios testigos alertaron al servicio de emergencias 112 de Canarias de que el cielo se iluminó la madrugada del sábado en la isla de Gran Canaria, al tiempo que se escuchó un enorme estruendo, sin que se pudiera determinar el origen del suceso, confirmaron.

 

Según algunos testigos, sobre las cinco de la madrugada vieron una o dos bolas incandescentes dejando una estela en el cielo y después escucharon una enorme estruendo procedente del lugar.

 

De tratarse de un meteoro y si el cielo estaba despejado, en opinión del astrónomo Javier Licandro, debería haberse visto "una especie de "bola" iluminada, normalmente dejando una estela y posibles chisporroteos a su alrededor, con cambios de color".

 

"Un fenómeno así ilumina todo el cielo porque es más brillante que la luna llena", añade el experto, quien reconoció que el ruido o "estruendo" percibido el sábado en Gran Canaria es habitual en la caída de bólidos.

 

No obstante, Licandro dijo que no entendía por qué el fenómeno, detectado en dirección noroeste a sureste, sólo se vio en Gran Canaria y no en Tenerife, cuando la distancia entre ambas Islas Canarias es poca.

 

Según el investigador del IAC, es bastante normal que si se produce en Canarias la caída de un meteorito no se encuentren rastros ya que existe "una probabilidad altísima de que caiga en el agua", puesto que el archipiélago tiene una extensión de tierra de 7.446 kilómetros cuadrados sobre un área marítima de 100.000 kilómetros cuadrados de océano Atlántico.

Cuando un meteoro entra en el cielo terrestre origina un episodio luminoso visible por los testigos, que se denomina bólido o bola de fuego, que se produce cuando el meteoroide, a velocidades típicas entre 50.000 y 100.000 kilómetros por hora, encuentra la atmósfera terrestre y su superficie es calentada por la fricción que progresivamente produce la fragmentación y vaporización de sus componentes minerales.